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Cronología · 2013 · Espoo, Finlandia

Nokia: de líder mundial a vender su negocio de teléfonos en seis años

En 2007 vendía más teléfonos que cualquier otra compañía del planeta. En 2013 acordó entregarle esa división a Microsoft. La cronología explica más que cualquier diagnóstico.

Ricardo SamperEditor de estrategia18 de diciembre de 20256 min de lectura

Los números

Fundación
1865, como fábrica de pulpa de papel
Liderazgo mundial en móviles
Desde finales de los años noventa
Venta de la división de dispositivos
Acordada en 2013, cerrada en 2014
Negocio actual
Infraestructura de redes

Antes del teléfono

Nokia se fundó en 1865 como una fábrica de pulpa de madera en el sur de Finlandia. Durante un siglo produjo papel, caucho, botas, cables y electrónica. Su entrada dominante en telefonía móvil llegó en los años noventa, cuando apostó de forma temprana y masiva al estándar GSM europeo, y esa apuesta la convirtió en la mayor fabricante de teléfonos del mundo desde finales de esa década.

En su mejor momento vendía más de un tercio de los teléfonos móviles del planeta, tenía una capacidad de manufactura y distribución sin rival y una marca reconocida en mercados donde ninguna otra empresa tecnológica occidental había llegado.

El punto de quiebre

En 2007 apareció el iPhone. En 2008 se abrió Android como plataforma disponible para cualquier fabricante. Nokia no ignoró ninguno de los dos: tenía equipos trabajando en pantallas táctiles, en tiendas de aplicaciones y en sistemas operativos avanzados desde antes.

El problema fue estructural. Nokia era una empresa de hardware con una organización optimizada para producir decenas de modelos distintos al año a costos muy bajos. La competencia se trasladó al software y al ecosistema de aplicaciones, terreno donde su sistema Symbian arrastraba una arquitectura antigua, difícil de desarrollar y fragmentada entre variantes internas.

A esto se sumó una organización dividida en unidades que competían entre sí por recursos, con proyectos paralelos de sistema operativo que nunca se consolidaron en una sola apuesta a tiempo.

Las decisiones críticas

  1. Sostener Symbian demasiado tiempo, priorizando la compatibilidad con la base instalada sobre la experiencia del desarrollador.
  2. Mantener múltiples plataformas internas en competencia, dispersando el esfuerzo de ingeniería durante años decisivos.
  3. Descartar Android como opción, por temor a convertirse en un fabricante indiferenciado de aparatos ajenos.
  4. Aliarse en exclusiva con Microsoft en 2011, apostando todo a una plataforma con cuota de mercado marginal.
  5. Vender la división de dispositivos en 2013, reconociendo que la apuesta no había funcionado.

Lo que quedó

Conviene decir algo que la versión popular omite: Nokia no desapareció. Tras vender su negocio de teléfonos, la compañía se concentró en infraestructura de redes de telecomunicaciones, adquirió Alcatel-Lucent en 2016 y hoy opera como uno de los principales proveedores mundiales de equipos de red. El negocio de consumo murió; la empresa no.

Es una distinción que importa. Nokia ya se había reinventado antes, cuando pasó del papel y el caucho a la electrónica. La segunda reinvención fue más dolorosa y mucho más cara, pero ocurrió.

Qué se lleva

La caída de Nokia no se explica por no haber visto el iPhone. Se explica por haber tenido, al mismo tiempo, tres cosas incompatibles: una ventaja competitiva en manufactura, una organización fragmentada en feudos y una plataforma de software que nadie quiso rescatar de raíz porque hacerlo implicaba admitir que la ventaja anterior ya no valía.

Si su empresa domina un mercado, revise dónde está compitiendo realmente el cliente. Nokia siguió ganando la competencia que sabía ganar, la de fabricar aparatos buenos y baratos, mientras la decisión de compra se mudaba a otra parte: al catálogo de aplicaciones y a la comodidad del sistema.

Y revise una segunda cosa, más incómoda: cuántas iniciativas paralelas tiene hoy su organización resolviendo el mismo problema estratégico. Cada una tiene un líder que la defiende, un presupuesto y buenos argumentos. En una empresa dominante eso parece prudencia. En una transición de plataforma, es la forma más eficiente de llegar tarde a todas partes.

Línea de tiempo

  1. 1865

    Nace en Finlandia como fábrica de pulpa de madera junto al río Nokianvirta.

  2. 1992

    Apuesta decidida por la telefonía móvil GSM y salida de negocios industriales tradicionales.

  3. 2007

    Es el mayor fabricante de teléfonos del mundo el mismo año en que se lanza el iPhone.

  4. 2011

    Anuncia una alianza exclusiva con Microsoft y abandona el desarrollo central de Symbian.

  5. 2013

    Acuerda vender su división de dispositivos y servicios a Microsoft por unos 5.440 millones de euros.

  6. 2016

    Completa la adquisición de Alcatel-Lucent y consolida su giro hacia equipos de red.

Sobre las fuentes: Elaborado con reportes anuales de Nokia, comunicados de la operación con Microsoft de 2013 y datos públicos de participación de mercado del periodo.

Qué se lleva

«Siguió ganando la competencia que sabía ganar. Era la equivocada.»

Temas

  • estrategia
  • plataformas
  • transformacion
  • telecomunicaciones

Firma

Ricardo Samper

Editor de estrategia

Desarma casos empresariales hasta dejar la lección utilizable.